La inteligencia artificial también transforma la fiscalidad
Las Administraciones Tributarias están incorporando esta tecnología para analizar información, identificar riesgos y mejorar sus procesos de control. Para Neolith, esta evolución pone de relieve la importancia de la calidad de los datos que se generan en el negocio. Cada factura, operación internacional o movimiento de mercancías puede aportar información relevante, por ello, la conexión entre producción, ventas, logística y finanzas cobra especial importancia, ya que esta herramienta, está cambiando la forma en que las autoridades fiscales trabajan.
¿Estamos preparados para la nueva era fiscal?
Las Administraciones Tributarias entran en la era de la IA
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología vinculada exclusivamente a la innovación empresarial. Mientras las empresas la incorporan para mejorar sus procesos, las Administraciones Tributarias también están utilizando herramientas digitales y sistemas de análisis avanzado para gestionar grandes volúmenes de información, identificar patrones y detectar posibles riesgos fiscales.
Una transformación que afecta a toda la organización
Cada operación empresarial genera información. Desde la fabricación de una tabla hasta su venta y entrega en otro país, intervienen diferentes departamentos, sistemas y procesos. País de destino, cliente, condiciones comerciales, transporte, importe de la factura o registro contable son algunos de los datos que permiten explicar cómo se ha desarrollado una operación. La creciente capacidad de las Administraciones para cruzar y analizar datos hace que la coherencia entre estos datos adquiera una importancia cada vez mayor.
Ventas y Negocio generan información sobre clientes y condiciones comerciales; Logística gestiona los movimientos de mercancías; Contabilidad registra las operaciones; Tesorería y Riesgos gestionan los cobros y pagos asociados a estas; IT proporciona los sistemas que permiten gestionar y transmitir los datos; y Fiscal utiliza toda esta información para cumplir con las obligaciones tributarias.
Cada área aporta una pieza diferente y clave de una misma operación. Por ello, una diferencia entre la información comercial, logística y contable puede requerir una explicación adicional cuando tiene impacto fiscal.
Las Administraciones Tributarias de todo el mundo avanzan hacia modelos cada vez más digitales, impulsando el intercambio de información y la cooperación internacional. En un entorno empresarial global, como en el que opera Neolith, las operaciones pueden ser analizadas de forma conjunta por Administraciones de distintos países, aumentando la importancia de la trazabilidad y coherencia de los datos.
La facturación electrónica es ya un ejemplo de cómo la digitalización está transformando la fiscalidad. La inteligencia artificial representa un paso adicional: no solo importa cómo se genera y transmite la información, sino también cómo puede ser analizada. La fiscalidad no está únicamente en una declaración o en una factura, sino que, está presente en cómo fabricamos, vendemos, transportamos y registramos nuestros productos.
El siguiente paso está en nuestras manos: evolucionar sobre la base de nuestros procesos consolidados, transformando los datos diarios en un motor de precisión y valor estratégico que impulse nuestra mejora continua hacia nuevas metas. La colaboración entre áreas y la visión compartida de nuestros datos son claves para aprovechar al máximo las nuevas oportunidades que ofrece la tecnología. En un entorno fiscal cada vez más digital y conectado, contar con información fiable y coherente no sólo nos permite responder a las nuevas exigencias, sino también estar preparados para el futuro.
